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Los bancos centrales protagonistas: semana clave para oro y US$
Los mercados afrontan una semana especialmente intensa, con varias reuniones de bancos centrales que pueden modificar las expectativas sobre los tipos de interés y aumentar la volatilidad en los mercados financieros.

Los mercados afrontan una semana especialmente intensa, con varias reuniones de bancos centrales que pueden modificar las expectativas sobre los tipos de interés y aumentar la volatilidad en los mercados financieros. La atención se concentrará principalmente en la Reserva Federal estadounidense (Fed) y el Banco Central Europeo (BCE), aunque también se conocerán las decisiones del Banco de Canadá, el Banco de la Reserva de Nueva Zelanda y el Banco de Japón.
La Fed y el BCE, en el centro de atención
En Estados Unidos, el escenario más probable es que la Fed mantenga los tipos de interés sin cambios en su reunión del 27 y 28 de octubre. Sin embargo, la clave estará en el mensaje que acompañe a la decisión. La persistencia de las presiones inflacionistas y la resistencia de la economía podrían favorecer un discurso más restrictivo, dejando abierta la posibilidad de nuevas subidas de tipos en los próximos meses.
El jueves será el turno del BCE, que también se enfrenta a un escenario complejo. Aunque no se esperan cambios inmediatos en los tipos, la evolución de la inflación, el encarecimiento de la energía y las tensiones en los mercados de deuda condicionarán sus perspectivas. Un mensaje más restrictivo de lo previsto podría alterar las expectativas sobre la política monetaria europea, aunque su impacto sobre el euro dependerá también de la orientación de la Fed.
Además de las decisiones de ambos bancos centrales, los inversores estarán pendientes de las cifras de crecimiento e inflación de Estados Unidos. El PIB del tercer trimestre y el índice de precios PCE subyacente, una de las referencias preferidas por la Fed para evaluar la inflación, serán fundamentales para determinar si la economía sigue mostrando suficiente fortaleza como para mantener los tipos elevados durante más tiempo.
El dólar y los tipos de interés, claves para el oro
En este contexto, el mercado de deuda estadounidense adquiere una importancia especial. Si la Fed adopta un tono más hawkish, es decir, más favorable a mantener una política monetaria restrictiva, las rentabilidades de los bonos podrían experimentar nuevas presiones alcistas. Este escenario tendería a favorecer al dólar y perjudicar al oro, un activo que no ofrece rentabilidad por intereses y cuyo coste de oportunidad aumenta cuando suben los rendimientos de la deuda.
El metal precioso ya ha sufrido una corrección significativa, en un entorno marcado por la fortaleza del dólar y el repunte de las rentabilidades estadounidenses. La zona de los $3,950 por onza aparece como una referencia técnica relevante en caso de que se reanude la presión vendedora.
Por tanto, más allá de que la Fed y el BCE mantengan previsiblemente los tipos sin cambios, el tono de sus comunicaciones será determinante. Si sus mensajes refuerzan la perspectiva de unos tipos elevados durante más tiempo, el dólar podría mantener su fortaleza y el oro quedar expuesto a nuevos descensos, con el nivel de $3,950 como posible objetivo de la corrección.
Análisis original de Miguel A. Rodriguez, fechado el 26 de octubre de 2026.
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